Un juzgado mercantil de Madrid había paralizado las demandas de 31 compradores contra Renault porque sus matrículas figuraban en el listado de una demanda colectiva. La Audiencia ordenó reanudarlas: aparecer en ese anexo no vincula a quien no se sumó personalmente a la acción colectiva. Renault fue condenada en costas.
Resultado económico: Reclamados 97.105,19 € entre 31 compradores (pendiente de juicio)